“Tengo miedo de quedarme solo.”

El miedo a la soledad es un miedo que todos los seres humanos tenemos, en mayor o menor medida. Relacionamos la soledad con el abandono, en definitiva, con la muerte. Y es ese el mayor miedo que tiene el hombre, el de morir. Pero no solo morimos cuando dejamos de respirar o nuestro corazón deja de bombear sangre. También sentimos que morimos cuando no somos importantes para los demás, cuando sentimos que nuestra vida no tiene sentido para nadie y no la compartimos con los que nos rodean.

Así pues, el hecho de quedarnos solos en la vida es muy diferente a no tener pareja, y reconocer esta diferencia puede hacernos ver la realidad de otra manera y, sobre todo, romper la dependencia que nos crea la idea de tener pareja.

Por otro lado, la necesidad de buscar pareja para no estar solos nos puede hacer tener relaciones insatisfactorias, relaciones ambivalentes y que no nos reportan felicidad, solo sufrimiento y más dependencia afectiva. Aprender a vivir con nosotros mismos es el mejor modo de romper con ese tipo de relaciones dañinas y poco productivas.

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