8 mitos sobre las mentiras

¿Puedes reconocer cuando un amigo te exagera sobre sus conquistas de la noche anterior? ¿Alguna vez has inventado formación o experiencia en tu currículum? ¿Eres de los que dicen lo que los demás desean oír en lugar de lo que opinas realmente? Si en alguna pregunta has respondido afirmativamente, tranquilo/a. Formas parte de la gran mayoría de personas que, sin saberlo o a conciencia, miente en su día a día.

Las mentiras forman parte de nuestra vida, desde las mentirijillas de los niños para evitar ser castigos a las mentiras por infidelidad. Como ya escribía Mark Twain en 1880 en su divertido libro «La decadencia del arte de mentir», todos mentimos, y asumimos que los demás también lo hacen. Paul Ekman, reconocido psicólogo especializado en detectar microexpresiones y mentiras, en un artículo reciente publicado en la revista Forbes desmonta 8 grandes mitos sobre las mentiras:

Mito #1. Todo el mundo miente.
Sobre todo, la gente no suele mentir en asuntos serios que, de ser descubiertos, podría ser el final de una relación, del empleo, la libertad, grandes sumas de dinero o la vida misma.

Mito #2. Nadie miente.
Difícilmente nadie miente. La adulación, la cortesía o alabar a un anfitrión son mentiras socialmente aceptadas.

Mito #3. Las mujeres pueden detectar mejor las mentiras que los hombres.
Ni mucho menos. La mayoría somos malos cazadores de mentirosos. Básicamente porque queremos creernos al mentiroso y lo que nos dice, pues la verdad posiblemente es más dolorosa que la mentira.

Mito #4. Los psicópatas son unos expertos mentirosos.
Los psicópatas no son más hábiles en la mentira, pero son tan encantadores que queremos creerlos, y lo hacemos.

Mito #5. Mirar hacia arriba y hacia la izquierda es una señal de que nos están mintiendo.
Las investigaciones demuestran que mirar hacia estos lugares no son señal de que se está diciendo una mentira.

Mito #6. Las microexpresiones son una prueba de mentira.
Las microexpresiones revelan una emoción oculta, pero no siempre tiene porqué ser mentira. Por ejemplo, los acusados de algún delito pueden expresar ira o preocupación por la detención, sin por ello ser culpables de lo que se les acusa.

Mito #7. Los científicos han descubierto la fórmula mágica para detectar mentiras.
No existe nada que indique que si una persona hace algo en concreto signifique que está diciendo una mentira. El polígrafo o detector de mentiras no es más que un aparato azaroso, no sirve realmente para detectar mentiras.

Mito #8. No se puede detectar una mentira por cómo se comporta la gente.
No existe un solo indicador que nos advierta de que alguien miente. Existen alrededor de 30 hot spots o puntos calientes sobre los que prestar atención si quieres coger a un mentiroso. Las microexpresiones son sólo uno de ellos.

Para saber más sobre las mentiras, puedes entretenerte viendo la serie «Miénteme» (Lie to me). En ella se reflejan las investigaciones realizadas por Ekman sobre las microexpresiones y sobre cómo detectar mentiras.

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