Dónde, cuándo y cómo ser feliz

Es frecuente escuchar eso de “cuando encuentre un trabajo seré feliz”, o “en el Caribe estaría tan bien…”, o incluso “si tuviese pareja, sería todo perfecto”. Si nos fijamos, son situaciones en las que estamos pendientes del futuro, de un futuro hipotético. ¿Y qué pasa con el presente?

Como dice Punset, la felicidad está en la antesala de la felicidad. Dicho por palabras del poeta Machado, se hace camino al andar. En la propia vida es donde están las pequeñas gotas de felicidad, los momentos, quizá minutos o segundos, donde sentir la felicidad nos hace darnos cuenta de que ese momento es único y vale la pena. En la misma rutina diaria podemos encontrar esa tranquilidad en los momentos más sencillos, y disfrutar de ellos es lo que aporta calma, bienestar, serenidad y felicidad a nuestra vida.

Buscar la felicidad en el futuro resulta un hecho injusto para nosotros mismos, puesto que no valoramos lo que hemos conseguido hasta este momento, hasta el presente, y continuamente anhelamos algo que no tenemos, algo que, en ocasiones, tan siquiera sabemos qué es.

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