Mujeres sexuales

Me resulta curioso como en el siglo XXI el sexo sigue siendo un tema tabú en la sociedad y un área de la vida personal poco descubierta. Gracias a la tecnología ahora podemos comunicarnos con alguien que está a miles de kilómetros de nosotros, estamos informados de todo lo que pasa en el mundo al segundo, conocemos por internet a personas que se convierten en parejas nuestras. Pero poco conocemos sobre cómo funcionamos a nivel sexual, de lo que nos gusta, nos excita. ¿Tan poco hemos cambiado desde que en los años cincuenta Masters y Johnson escribieran su libro de “Respuesta Sexual Humana”?

Relacionar el sexo con el amor sigue siendo una de las ideas irracionales que veo con frecuencia en consulta. Como me decía una paciente de unos 40 años hace pocos días:
No concibo el sexo si no es en pareja. Nunca me he masturbado.
Y cuándo no tienes pareja, ¿qué haces?
Elimino el sexo de mi vida.

Esta misma idea no es algo generacional, pues una conversación similar mantenía ayer con otra paciente de 25 años. ¿Tan poca importancia le damos las mujeres al sexo?

La OMS define la salud sexual como un estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad. Al obviar el sexo de nuestra vida, dejamos de cuidar una parte muy importante de nuestra salud.

También veo en consulta hombres que vienen porque se sienten acomplejados de que sus parejas sean más activas sexualmente que ellos. Es decir, tengan más deseo sexual y más ganas de tener intimidad. La creencia de que el hombre es más sexual que la mujer y de que esta no es más que un objeto pasivo en las relaciones sexuales sigue vigente. Como trataron de defender y desmontar Masters y Johnson, las mujeres sienten deseo sexual y disfrutan de ello, al igual que los hombres (o más).

Como conclusión, creo que es labor de las mujeres disfrutar en libertad de nuestra sexualidad, con o sin pareja, y de los hombres quitarse las presiones sociales respecto al sexo y el miedo a “no cumplir” en la cama. No se debería esperar nada en la cama, solo disfrutar.

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